pressxtina

El Gabo y sus putas tristes

In Uncategorized on October 8, 2009 at 2:51 pm

Por Cristina E. Wilhelm

portadas-de-memorias

García Márquez me cautivó con sus comienzos… A pesar de que mi memoria me traiciona antes de tiempo, una de las pocas cosas que puedo citar sin titubear es ese primer párrafo solemne de Cien Años de Soledad, que con pocas palabras construye un pueblo y un personaje. Al igual que en muchas otras de sus obras, pareciera que este colombiano escribe con su pluma, directamente sobre el alma: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo”.

Por eso, cuando tengo en mis manos un ejemplar de su última novela, Memoria de mis putas tristes, no puedo evitar la excitación que me produce la ansiedad de conocer las palabras que eligió para empezar su primera narrativa de ficción desde hace más de diez años… lo leo y me cautiva otra vez: “El año de mis noventa años quise regalarme una noche de amor loco con una adolescente virgen. Me acordé de Rosa Cabarcas, la dueña de una casa clandestina que solía avisar a sus buenos clientes cuando tenía una novedad disponible. Nunca sucumbí a ésa ni a ninguna de sus muchas tentaciones obscenas, pero ella no creía en la pureza de mis principios. También la moral es un asunto de tiempo, decía, con una sonrisa maligna, ya lo verás“.

Como un buen vino, la narrativa de García Márquez mejora con el tiempo, pues nos trae una novela corta y simple, sin recovecos literarios ni fanfarronerías de nobel escritor. Como si la premura de los años vividos y de las canas que le recuerdan que ya no tiene veinte años, lo obligaran a aprovechar el tiempo y a rendir esas últimas palabras.

A mi manera de verlo, es una evocación con reminiscencias de obras anteriores, pero ciertamente una agradable lectura para una tarde de domingo. Me recordó la Crónica de una muerte anunciada por su diáfana brevedad; al igual que ése, estas memorias son un manjar que se devora en un sólo bocado. El autor retoma ciertos temas recurrentes en su obra literaria: el sinsabor del amor frustrado por la vejez de El amor en los tiempos de cólera, la soledad patológica del coronel  Aureliano Buendía, la miseria del viejo, que espera la muerte vendiendo su vida a pedazos para pagarse pequeños placeres, de El general no tiene quien le escriba

Una novela con olor a viejo, a talco atrapado en los pliegues de la piel ajada… Pero con un final inesperadamente esperanzador que nunca le había conocido a este escritor y que quizás tenga que ver con la cantidad de copias piratas que se vendieron por la mitad del valor en las calles de Bogotá una semana antes de que se estrenara la obra, y que lo obligó a cambiar el final – confieso que mi curiosidad de fanática no quedará saciada hasta conseguir un ejemplar con esa primera versión ultrajada-.

Como una especie de usurpación a Nabokov, aderezada con un realismo mágico decadente, Memoria de mis putas tristes nos cuenta la historia de un viejo putañero -514 putas en treinta años- que se enamora por primera vez  – a los noventa años -, de una niña virgen que le hacer recordar los años vividos.

En fin, la obra más reciente de este escritor memorable -digo más reciente para no decir la última, pues entro en pequeños ataques de pánico con sólo pensar que un día no va estar más allí. Algunos recordarán esa carta de despedida apócrifa que circuló en Internet cuando se hizo pública la noticia de que al Gabo le diagnosticaron cáncer linfático-. ¿Qué más les puedo decir? Es Gabriel García Márquez. Hay que leerla.

© Publicado originalmente en la edición 21 de la revista Tendencia Maracaibo

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: